Es muy común ver, en comercios o en empresas (PyMEs), a dueños trabajando, siendo "uno más" de los empleados. Esta situación por común que sea no deja de resultar confusa y no menos perjudicial, para si mismo, sus empleados - compañeros y por sobre todo para el comercio - empresa. Suele suceder que todos los miembros de una organización tienen tareas asignadas, responsabilidades y alguien que controla. Aquí las preguntas: ¿Qué obligación tiene un dueño - empleado? ¿Quién lo controla? ¿Que pasa si no hace sus tareas?Ahora las respuestas: Los dueños si son empleados tienen la misma obligación que sus compañeros, situación que no suele ocurrir, entonces las tareas que le corresponden a éste recaen y sobrecargan a sus compañeros - empleados, y como si fuera un dominó se genera un malestar constante en el ámbito de trabajo, pues el empleado no tiene otra opción más que cumplir con la responsabilidades de otro, quién no se molestaría? Por supuesto que esta situación es muy difícil de controlar, ya que si no me siento responsable de las mismas tareas que me asigno estamos en una encrucijada. Y que pasa? No pasa nada, todo sigue igual.
Este empleado - dueño, es el más costoso de todos, ya que no cumple con sus tareas como empleado y por utilizando su tiempo de dueño en tareas que tienen que hacer los empleados, tampoco suele cumplir su rol de dueño con eficiencia.
La solución: establecer un sistema de trabajo en el cual el dueño cumpla el rol que corresponde, el de control.
Lic. Diego N. Guerra
